jueves, diciembre 24, 2009

La muerte de Roberto Carvallo


Capitulo I.

La pieza de madera tenía las cortinas cerradas, solo la penumbra y un televisor Sony de 21 pulgadas modelo Triniton acompañaba al pequeño Roberto Carvallo. Recién había cumplido los cinco años, se encontraba aquejado de hepatitis y no podía hacer nada, solo reposar y ver programas de dibujos animados. En su cuadrada compañera de imágenes pasaban un programa de la Warner Brothers, era una parodia de la Primera Guerra Mundial donde el Pato Lucas era un soldado americano que salía de las apestosas trincheras del territorio francés para burlarse de los oficiales germanos, que actuaban como idiotas acompañados de sus cascos prusianos con punta de lanza clavándose la mano en ellos, mientras el Pato Lucas saltaba , reía como un demente en la tierra de nadie esquivando los alambres de púas mientras los soldados alemanes le disparaban de todos los flancos. Cuando terminó el cartoon Roberto sintió por primera vez la angustia de la muerte, precariamente se dio cuenta que los dibujos animados podían aspirar a ser inmortales y que él podía morir en cualquier momento, la finitud de la vida golpeó su cara y el corazón latió pesadamente, lloró, gritó y supo que hiciera lo que hiciera nada iba a cambiar, entonces buscó los brazos de su madre pero ella estaba trabajando en la fabrica, solo estaba la almohada para abrazar y la televisión quemando el silencio. En la tarde cuando su madre llegó cansada de la fabrica, el pequeño Roberto le contó lo que había sentido y que tenía miedo de morir, ella trató de consolarlo diciendo que eso no iba a pasar, que debía cuidarse de la hepatitis y hacerle caso a las recomendaciones del doctor mientras lo abrazaba y acariciaba su pelo. Roberto le pidió si le podía comprar todas las tardes un helado de lúcuma, porque cuando el heladero pasaba en las tardes gritando sus productos le saltaba el corazón por la emoción y la alegría, desde ese día su madre llegaba a casa con una sonrisa y el helado favorito del pequeño Roberto una paleta de Lúcuma Santa Inés (que adornaba su envase con una coqueta gatita con un pinche rojo entre sus orejas), con ese dulce sabor en la boca él no podía más que sonreír y sentirse feliz.

sábado, diciembre 19, 2009

Manual empleados de motivación contemporánea


Me desvanezco en la paz,
En la rutina,
El trabajo,
En los trámites.
Añoro la tempestad del deseo
La incertidumbre,
El miedo,
Los relámpagos de pasión
Que electrifican las entrañas.
El sistema desvanece mi voz
Las ganas de escribir
Expresar, cabalgar, tirar,
Pintar, jugar, gozar, respirar
Y explicarme el por qué
De la sensibilidad
Y la utilidad del amor.
Desesperado grito en las micros,
Y de choro clamo a los cuatro vientos
¡Te amo!
Aunque no esté convencido
¡Te amo!
Frente a los escépticos,
A las gordas románticas,
Al olvido de los vasos,
A los exitosos con autos,
A las mesas cojas,
Al viejo tocadiscos
Y a las canciones lastimeras,
¡Te amo¡
Lo sé, es necesario
Sustancia de mis arrebatos.
¡Vicio!, ¡vicio!, ¡vicio!
Su abstinencia me somete
Al caer al vacío con un elástico
Amarado a los tobillos
Que sube y baja… y no acaba jamás
y no acaba jamás.

sábado, noviembre 14, 2009

Palabras


Palabras más palabras menos.
Palabras que se lleva el viento
Palabras que sacan palabras
Te di mi palabra
Él te la vendió
Y ella la prostituyó.
Querida…
En estos momentos
La palabra está siendo violada
¿Dónde perdió su integridad?
¿En el Tiempo?
¿En nuestro tiempo?
que nostalgia
la voz de los poetas
Ha sido encarcelada
detrás de las vitrinas.
Querida…
Habría que ser un loco
Para elegir la senda de la poesía
Y un crimen capital ser poeta
Pero aquí estoy
Al borde de una autopista
Jugando con la sensatez
Y unos desquiciados versos.
No tengas miedo mujer
son solo palabras.

domingo, noviembre 01, 2009

Madre Tierra



Desde el inicio de los tiempos
Han brindado por ti
Madre Tierra
En tú honor se gestaron
Anónimas grandes proezas
Y Cantaron las voces más bellas
Arrepentido hoy me doy cuenta
De tú grandeza
Porque he escuchado tú grito
De advertencia
No como amenaza, sutil promesa
Por eso te declaro mi amor
Madre Tierra
Con cariño infantil y ojos maduros
Te amo por las razones más sencillas
No eres lunática e impetuosa
como las olas del mar
Ni etérea como el cielo
Que deslumbra con sus luces
y sombras
Que engaña con sus promesas
Tú eres distinta, mágica, voluptuosa
Firme y acogedora
Me pones límites cuando caigo cansado
De trabajo y fiestas
Eres el final devorador
En ti me alimento y gozo
Tú eres mi historia labrada
De epopeyas y de vino
Y a pesar del infierno que se avecina
Tú estarás firme y protectora
Mi amada Madre Tierra

miércoles, septiembre 16, 2009

Catalítico


La rutina y la vida de don Octavio parecían caminar resuelta hacia su final. Su señora había partido y sus restos descansaban en un frío nicho carente de flores y mensajes. La apatía dominaba los días del anciano que se refugiaba en sus recuerdos, sentía que en cualquier momento la muerte llegaría para arrastrarlo hacia su seno.
Una de las pocas actividades que don Octavio disfrutaba era ir a comprar vino y comida al supermercado, ahí dedicaba largos minutos a observar a las personas, especialmente a las mujeres jóvenes y a las parejas de enamorados que conducían sus carros de compras. Ese día de sopetón y frente a una oferta de vinos carmeneré se encontró con un viejo colega.

-Hola Octavio te acuerdas de mí.

- Sí perfectamente- dijo Octavio con serias dudas- ¿eres…?

- Soy Hector, el Tito, jugamos al fútbol en el Torino de Peñaflor.

- Sí, me acuerdo perfectamente. ¿Y a que te dedicas Tito?

- A ver paginas de Internet y a jugar con el computador.

- Observas páginas pornográficas- dijo Octavio con voz picarona.

- Eso y mucho más, por ejemplo en Youtube, veo partidos antiguos, escucho canciones viejas, tangos, boleros y peleas de box, de Alí y Frazer.

- Que bueno y esa cuestión sale muy cara.

- No para nada… con tu pensión seguro que te alcanza.

Después de ese inesperado encuentro Octavio quedó pensando frente al mostrador de las carnes sobre esa cosa llamada Internet y de las posibilidades de entretención que podía entregarle. Se informó del tema con su hijo, se inscribió en un curso de computación y uso de Internet para el adulto mayor en la municipalidad de Peñaflor. Transcurrido un mes y con un crédito de consumo compró un computador e instaló una conexión de banda ancha.

Esa nueva compra hizo que su vivienda cambiara radicalmente. La luz entraba por las ventana del comedor, en las paredes se observaban fotografías impresas de Sofía Lorena, Ursula Andrews, Sharon Stone, y Scarlett Johanson. Don Octavio caminaba más ligero dentro de su hogar, presentaba un mejor estado de ánimo, se movía con energía al ritmo de los boleros y de las letras tristes y melancólicas de los tangos que contrastaba con la luminosidad de sus habitaciones.

La rutina de don Octavio había cambiado, en las mañanas religiosamente revisaba los portales de noticias, después veía las páginas de Escorts nacionales (http://www.sexo.cl/ y http://www.relaxchile.cl/) y soñaba que acompañantes podía pagar en una tarde de lujuria con el bono de aguinaldo de fiestas patrias. Fantaseaba con sus cuerpos firmes, elaboraba intrincadas conversaciones de seducción con las putas finas que parecían modelos de televisión o deliraba con los acentos extranjeros de las mujeres argentinas, colombianas, bolivianas, paraguayas y peruanas que le susurrarían cochinadas en los oídos que con ayuda de las pastillas azules lo harían sentir como un adolescente, al menos por una par de horas. Pero en el fondo de su alma sabía que llevar a cabo esa idea, lo dañaría, recordaría que su juventud se fue para no volver, sumando la vergüenza. Él era un viejo chapado a la antigua, no podía concretar ese viaje, pensaba que era demasiado terrible morir de un ataque al corazón justo antes de penetrar a una joven. Definitivamente no quería eso.

Su corazón no era el mismo de treinta años atrás, su carne, piel y energía tampoco. La idea de la muerte no lo dejaba dormir, dormir era morir en cuotas, eso lo angustiaba profundamente. Abría botellas de vino para tratar de calmar su alma. Necesitaba urgente que una araña radiactiva lo mordiera o que un científico loco le confeccionara una armadura de metal con un pene hidráulico o simplemente comprar un corazón catalítico que no dañara el medio ambiente. Eso era, un corazón catalítico, ahí está, cómo no lo pensó antes, un corazón catalítico.

El viejo durante esa tarde ingirió un cóctel peligroso, antrebrac, paroxítona, vino tinto, y un par de cortos de pisco. Su cabeza giraba en torno a una sola idea, el corazón catalítico, una corazón ecológico sin gases, porque ahora odiaba los gases, cuando joven le encantaba tirarse pedos, era orgulloso de ellos, entre más hediondos mayor era la alegría, pero ahora el anciano los detestaba, a esta altura de su vida no estaba dispuesto a convivir con ese olor putrefacto, que era una señal que su cuerpo se pudría por dentro, era olor a muerte. Como un vampiro necesitaba nueva sangre, un nuevo corazón.

Octavio en un momento de iluminación pensó que en Internet estaba todo, ahí iba buscar la forma de crear su corazón catalítico.

Se sumergió en la red, tras unos minutos de búsqueda sin resultados tomó su billetera, fue a la cocina, sacó su cooler y salió apurado al supermercado. En la tienda se adentró en el pasillo de los licores, compró una botella de whisky John Long, cuatro bolsas de hielo, se dirigió al mostrador de la carnicería, compró un corazón de vaca, carne molida especial y un corte de lomo. Además compró agujas y artículos de farmacia.

Octavio tenía los ojos excitados, sus pupilas reflejaban ansiedad, ira, rabia y concentración. La postura del anciano era rígida, firme, se podía sentir la adrenalina que fluía en su interior. Octavio sentía que estaba a las puertas de algo realmente grande, estaba extasiado por eso. Abrió la puerta de su casa y se puso a trabajar con la dedicación de un artesano, con pasión sus manos moldeaba la carne, con aguja e hilo quirúrgico urdía puntadas, hasta que sus ojos explotaron en éxtasis.

- Lo Logré. Soy genial, lo logré- gritaba como un desquiciado.
- Soy un dios, un maldito dios.
- Creé un corazón catalítico, que elimina el dolor, que no tiene rencores e inmune al amor.


Don Octavio, el nuevo dios de Peñaflor, olvidó sus dolores, dejó su creación en la mesa y salió presuroso a la calle.

- Mira el viejo loco como grita- comentaron unos skaters que practicaban sus trucos en la escalera de un edificio público.

- Atención gente… he creado un corazón catalítico que purifica el dolor y elimina las envidias. Soy un nuevo dios- gritó don Octavio en la esquina de una calle.

- ¿Qué dijo el viejo loco?, ¿Qué creó un corazón católico? ¡Pero si yo soy católica¡ y el corazón me lo entregó Dios- dijo una anciana que cruzaba por la calle.

Un patinador se deslizó y lanzó un papel en la cara a don Octavio. Las señoras que venían del supermercado lo miraban con miedo y se hacían a un lado, a pesar que don Octavio no tenía la fuerza y las ganas de hacerles daño.

Frente a la negativa y el rechazo de la gente común don Octavio pensó: “Tengo que ir con los pobres, con los borrachos, con los que no tienen nada que perder, igual como lo hizo Jesús”. Caminó con entusiasmo y renovadas fuerzas al sector marginal de la ciudad, en busca de sus seguidores.

En los sucios callejones de la ciudad, don Octavio predicó su palabra, con la pasión de Juan Bautista. Algunos niños drogados con pegamento se acercaron a sus pies y alzaron sus manos, vaciaron las monedas de los bolsillos de Octavio y se alejaron.

El anciano logró llevar a dos mendigos a su casa motivados por la curiosidad y la posibilidad de sacar algún provecho a la situación.

Los mendigos caminaron cantando al señor. - “señor te he mirado a los ojos, sonriendo he dicho tu nombre, en la arena….”

Al llegar a la casa don Octavio abrió expectante la puerta y observó con horror que su obra maestra, su sublime creación estaba cubierta de moscas y que un gato callejero comía de su corazón ecológico. Su revolucionario corazón catalítico no era más que sustancia que servia de alimentos a los gusanos. Con la desesperación de quién lo pierde todo, gritó y se desmayó. Uno de los mendigos observó al anciano y robó todo lo que pudo.

viernes, agosto 07, 2009

La venganza poética.




Si pudiera definir el grupo humano del tercero A de enseñanza media del colegio República de Noruega mi adjetivo calificativo sería “Manfinfleros” o “Pajeros” (jóvenes apáticos, desinteresados, flojos, lerdos, que se masturban obsesivamente). El noventa y ocho por ciento de ellos carecen de expectativas, no les interesa nada, hacen las cosas a regañadientes, reclaman por todos los trabajos entregados por los profesores, porque son excesivamente largos y complejos, que no conocen los contenidos y no tienen donde buscarlos, que se enfermó su gato y que el perro pitbull no los deja entrar a la casa para hacer sus tareas y encontrar su cuaderno, que la policía allanó su casa en busca de drogas, tomando a su padre detenido y que sus cuadernos son evidencias del proceso, que una pandillas de narcos le hicieron una mexicana a su mochila. Buscan la salida fácil para todo. Copiar trabajos ajenos es su ética. Cómo profesor de Historia me decepciona su actitud intelectual tan conformista. Es una verdadera lucha tratar que ellos consideren importante la enseñanza que le entregamos, es como hablarles a los muertos, a algunos docentes no le interesa tratar con ellos y gastar su tiempo. A veces me imagino que para estos jóvenes poblacionales somos artistas callejeros sin talento, una especie de estatua humana con la cara pintada que nos movemos cuando nos depositan una moneda en el sombrero, pero están equivocados, por eso asumo mi labor como una guerra y mi objetivo es someter al contrincante para que acate mis órdenes y eso intentaré con estos manfinfleros. No pienso perder, me costó mucho dejar de ser pajero para que ellos me derroten. De algo debe haber servido saltar del la sucia esquina al aula.

El miércoles entré a su desaseada aula con decenas de envases de dulces tirados en el suelo. Les pedí que los recogieran.

Con mucho esfuerzo me conseguí un data show en la oficina del colegio, un notebook con una colega y unos parlantes de computador.

Los jóvenes inquietos me preguntaban que iban a realizar, le dije que no se preocuparan, que no trabajarían. Frente a ellos les dicte de memoria, con voz profunda y suave tres preguntas que ellos obedientes escribieron en sus desnudos y pocos utilizados cuadernos.

Observe la película y responda.

1-Describa detalladamente las características de la ciudad donde se ambienta la película.

2-¿Qué sensaciones y reflexiones le provocaron las imágenes? Mínimo 5 párrafos.

3-Describa detalladamente las características de la sociedad que habita la ciudad de Paris. Mínimo 5 características.

-¿Profesor es con nota? Preguntó Najira, que se teñía un mechón blanco en su cabellera oscura como Rouge de los X-men.

- No jóvenes (dudé un momento en mentirles) pero vamos a realizar una actividad con nota la próxima semana, así que es obligación ver la película y contestar las preguntas.

A los alumnos les dio lo mismo. Sólo querían ver televisión y no hacer nada. Los dejé que actuaran displicentemente.

Instalados el notebook, el data y los parlantes, inserté en la disquetera la película “El perfume” basado en el libro homónimo de Patrick Süskind. En silencio inundó la sala, los alumnos se concentraron en las imágenes de la ciudad. La suciedad y el hedor de las calles parisina, eran los escenarios de el joven Jean-Baptiste Grenouille (Grenouille, significa rana en Francés) "uno de los hombres más geniales y abominables de su época", que con su olfato hiper desarrollado de relacionaba con la realidad se su entorno.

Algunos estudiantes, los más displicentes, que se ubicaban en los puestos traseros de la sala volvieron a la apatía habitual, cuando ellos trataban de iniciar una conversación, el profesor los detenía con su mirada y los hacia callar. La clase terminó tranquila al igual que el profesor, que se despidió de sus educandos hasta la semana próxima.




A la semana siguiente entré presuroso al aula, saludé a los estudiantes, revisé el libro de clases, firmé mis horas, coloqué contenidos.

-¿Qué vamos hacer hoy? Gritó el joven Chávez a quién le decían Chaneque.

-Terminar de ver la película profesor- gritó Picholon imprudentemente.

- No señores y señoritas- contestó severo el profesor. Lo que vamos hacer es poner en práctica las imágenes de la película “El perfume” que vimos la semana pasada.

-Pero no vimos entera la película, como vamos a responder profe. Así no se vale- contestó Javiera Montes.

-Eso no importa- dijo el profesor.

- ¿Qué vamos hacer? ¿Cómo profesor?- fueron algunas de las preguntas que los alumnos gritaron al unísono.

- Calma muchacho, ya daré las instrucciones, primero debo hablar 5 minutitos.

Comencé a realizar un comentario que motivara a los alumnos a trabajar y que reafirmara las imágenes de la película.

Estimados jóvenes, saben que la ciudades europeas del siglo XVII y XVIII, vivieron una grave crisis higiénica que puso en jaque a la sociedad burguesa, casi la hace colapsar. Los burgueses le tenían más miedo al agua que los mismos gatos (talla FOME del profesor que no provocó risas), Ellos detestaban los baños de tina, consideraban que era una muestra de debilidad, solo para enfermos y la gente sana era natural (sucia) y no se debían bañar, la suciedad era un símbolo de fortaleza.

-Eran fuerte de hediondo- dijo Tania Soteli gesticulando una grotesca risotada.

-Profe… ¿Por eso son tan hediondos los europeos ahora? Dijo Mauricio un alumno que se caracterizaba por su vulgaridad, un flayte que buscaba demostrar su fuerza, símbolo de su marginalidad. Pero extrañamente hoy parecía interesado.

- Mauricio no me consta que todos los europeos son hediondos. Pero, puede ser la cultura del olfato una de la razones, ellos disfrutan de los olores de las comidas, perfumes, del aroma de las frutas, etc. Otra posibilidad puede ser el clima frío. Una vez me contó una amiga que había vivido en Francia, que a los sudamericanos nos encontraban olor a pollo mojado por nuestro afán de bañarnos diariamente. Pero jóvenes, no deben olvidar que era una sociedad que estaba en crisis por la falta de higiene. Las calles de la época apestaban, eran cloacas, la gente hacia sus necesidades donde podían, lanzaban los orines por los balcones, las deposiciones transitaban en procesión por las calles como hormigas hacia su agujero.

- Tanto así profesor.

-Así era.

-Y al final que vamos a realizar.

- Bueno… Jóvenes, lo que hay que realizar hoy, es un poema o cuento que refleje la realidad de las ciudades europeas del siglo XVII y XVIII. Que exprese la sensibilidad de las personas que vivían en esas condiciones de vida.

-¿Cómo? …¿Un poema o cuento profesor?- preguntó desconcertado Chaneque con cara de tonto.

- Deben crear una historia que esté ambientada en ese tipo de ciudades o un poema que exprese como se deben haber sentido esos hombres al vivir en esas urbes.

- Pero cómo profesor- preguntó Adolfo Picholon, quien poseía una cara de cromagnon subnormal que causaba una mezcla de rechazo y risa. El por costumbre se reía de todo y de todos. Pero ahora estaba serio (en una ocasión los profesores jugaron un partido de baby fútbol con los alumnos del 3 medio A y en un saque de costado el profesor Roberto hizo rebotar la pelota en el suelo justo al frente de Picholon, la pelota dio directo en su cara, le dejó la jeta hinchada a Picholon y él solo atinó a reírse, mientras corría decía alegremente “el profesor me pegó un pelotazo y volvía a reír orgulloso”)

-Usted debe crear un cuento o poema… eso simplemente.

-y Puedo hablar de Caca- gritó Picholon.

- Si Adolfo siempre y cuando se hable de las ciudades europeas.

Los alumnos más desordenados y vulgares se miraban los unos a los otros, en un total estado de confusión. Sus caras eran patéticas pero muy divertidas para el profesor Roberto. Eran una decena de Ungenios González de la tira cómica Condorito y sus babas caían de sus bocas en señal de desconcierto. El Profesor en ese momento se dio cuenta que la poesía y la literatura no solo servía para conquistar mujeres, también se podía utilizar para vengarse de jóvenes imbéciles y poco capacitados intelectualmente, las letras ponían en evidencia la vulgaridad de su mundo, cada verso no escrito era un atentado a ese orgullo poblacional que ondea la bandera del coa y el vocabulario agresivo delictual.

Adolfo Picholon miraba de un lado a otro en busca de respuesta, sólo le falta la saliva caer de su boca para ser Ungenio González (pionero de los personajes que se les cae la baba). En su asiento Chaneque se movía arrastrando su trasero como si tuviera pidulles en el orto (lombriz solitaria) buscando una respuesta de cómo podía escribir un poema.

El profesor se pasea por la sala de clase observando las letras de sus alumnos mientras trataba de leer un ingenuo poema de Bukowski. Para Roberto había sido la mejor clases desde hacia mucho tiempo.

jueves, julio 30, 2009

Vino Tinto

Quiero dormir con los labios morados
Tintados con el sudor lujurioso de Baco
Y no por los puños de algún borracho
O de una turba de mal intencionados.

Quiero dormir con los labios morados
Adormecidos por tus besos apasionados
Y poseas mi miembro revolucionario
Sufriendo tu calor y rocío como esclavo

Quiero dormir con los labios morados
Porque tengo el corazón emborrachado
Y esclavizarme al solaz de tus pechos
Desahuciando la noche cansado del gozo.

jueves, julio 23, 2009

Lentes (Remix romanticón)



El barrio Bellavista había levantado la mesa, las personas regresaban a sus casas como hormigas a sus laberintos, el amanecer estaba próximo, no más de media hora. Julia y Joaquín conversaban sin preocuparse del tiempo. Ambos aunque no lo dijeran deseaban que la noche continuara.

- Julia dónde vives.

A Joaquín le gustaba pronunciar su nombre como si esas silabas lo acercaran a su cuerpo.

- Cerca de la plaza de Maipú – contestó algo ruborizada.

-Te voy a dejar al paradero- Joaquín alza la mano apuntando con su dedo índice- es de ese paradero una cuadra hacia abajo.

-así es.

Caminaron lentamente, ninguno de los dos se atrevía a tomar la mano del otro. A pesar que se habían besado varias veces durante la noche. Joaquín sacó de los bolsillos de su chaqueta negra un par de lentes de sol y se los colocó. Cuando llegaron al paradero él apoyó su espalda en una columna de acero que estaba perpendicular a los asientos de madera. Julia se acercó (demasiado quizás) a él para conversar.

-Sabes que lo pasé súper bien contigo y me gustaría volver a verte.

-a mi también Joaquín.

- Julia hace tiempo que no me sentía tan cómodo. Eres divertida y eso me encanta.

-Dame tu teléfono para llamarte- dijo ella tomando la iniciativa.

Ambos sacaron sus teléfonos móviles y teclearon sus respectivos números. Examinaron si los teléfonos estaban correctos y el ringtone de Julia comenzó a sonar, era una canción de Arctic Monkeys “Bakery”, cuando aun sonaba su melodía con guitarras sinceras y crudas Joaquín se abalanzó sobre ella y la besó. Ella correspondió apasionadamente y con sus manos acarició su pelo. Los lentes de Joaquín cayeron al suelo, eso a él no le importó, y siguió besándola.

- Creo que te rayé los lentes. Dijo ella preocupada.

- No importa- dijo él relajado- un lente sin rayones es como una vida sin pecado. Además lo único que me preocuparía es… si me rayaran la pintura en la micro, no quiero que te imagines que deseo ser la muralla de un pene grafittero de algún flayte degenerado.

En Chile el termino “rayar la pintura” se utiliza, cuando un hombre con sus genitales toca a una mujer en la vía pública especialmente en la locomoción colectiva, aprovechándose de las aglomeraciones. Los hombres chilenos “rayan la pintura” de las féminas cuando ellas están sentadas, colocándose de pie al frente de sus brazos, rozando su miembro en el hombro de las mujeres. Otro “rayado de pintura” clásico es cuando el bus está repleto y el hombre debe transitar hacia la puerta de salida rozando con su pene a diestra y siniestra los contornos de las personas, dependiendo de su orientación sexual.

- Cada día el Transantiago está más degenerado.

- realmente está insoportable.

Julia en el fondo quería que Joaquín le rayara la pintura, eso y mucho más, ella sentía que él podía ser su hombre, al menos por unas semanas. Ella quería estar con Joaquín al natural. Tenía ganas.

- Julia ahí viene la micro.

- Es que no me quiero ir. Por qué no me acompañas a mi casa- dijo con un tono algo desesperado.

-Que dirán tus padres.

- Nada, vivo sola con una amiga.

Él la besó rápidamente, estiró la mano para detener la locomoción y se subió con ella a un bus oruga del transantiago.

martes, julio 14, 2009

La Ficticia reflexión Pedagógica.


El profesor Orlando de religión terminó de rezar y colocó una presentación de power point para motivar a sus colegas, en ella salía un minusválido que carecía de sus cuatro extremidades y daba una charla en un colegio de señoritas. Ahí el joven que llamaremos Erick Josua Pitt realizaba destrezas con un chonguito de su pie, con su cercenada extremidad tocaba una batería electrónica los ritmos del hip hop y el dance, y contaba chistes para alegrar a lo espectadores. En un momento Erick Josua Pitt se deja caer al suelo y comienza a relatar que los seres humanos nos dejamos agobiar por los problemas de la vida diaria y de lo difícil que es levantarse día a día para superar los obstáculos, pero que nuestra obligación era hacerlo aunque nos costara, y repetir la acción una y otra vez hasta nuestra muerte. Todo este video ambientado con una melodía especialmente triste. Los profesores miraban en silencio. Nadie hablaba. Pero Roberto Carvallo el profesor de historia, sentía la ironía, el sarcasmo del mensaje y odiaba la actitud paternalista de sus jefes. Total igual iba a realizar el trabajo que le encomendará y lo haría bien.

La reflexión pedagógica que evaluaba el desempeño docente del primer trimestre comenzó lentamente. Roberto comenzó a contar una anécdota. De un joven de su colegio, que también carecía de extremidades y que nadie abrazaba en el colegio tal con lo hicieron con el orador Erick Josua Pitt, ese niño llamado Carlos era un símbolo silencioso del colegio, muchas veces salió en pantalla de la Teletón dando su testimonio de esfuerzo ( ahí todos lo querían), Roberto recordaba que Carlos luchaba cuando niño por integrarse y ser igual que los demás, insistía en jugar a la pelota con el resto y sus compañeros lo colocaban al arco, era como un palitroque, los delanteros chuteaban fuertemente para botarlo pero el resistía y cuando la pelota quedaba dando bote. El trataba de atenazarla con todo su cuerpo, sin importarle las patadas que podía recibir. Al terminar su historia Susana trató de cruel a Roberto, y él se rió.

Las conclusiones de los profesor de enseñanza media fue que eran dueños de un circo pobre (como la película chilena de los años 60 “El gran circo Chamorro” donde el gran Chamorro, vendía las entradas, hacia de presentador, malabarista, payaso, domador de leones y trapecista), con escasos y nulos recursos los profesores del colegio debían hacerse cargo de jóvenes pobres y en riesgo social, que no querían estudiar, donde la familia estaban totalmente ausentes. Debían ser motivadores, sicólogos, grandes docentes, terapeutas de padres, niñeras, secretarios, consejeros sexuales, de drogas, matricular, hacer convivencias, preparar giras de estudios, y administradores educacionales.

Roberto. Opinó frente a todos, su ideas eran buenísimas pero el sentía que nadie le escuchó, le daba lo mismo que opinaran los demás, pero en su cuaderno se tomó todo para la risa.

Sabía que si la actitud de los docentes no cambiaba y los sostenedores no proporcionaban los recursos mínimos la educación en su establecimiento educacional no mejoraría. Además había que devolver la autoridad y dignidad a los pedagogos. La educación no debe ser considerado un producto de consumo, los profesores no somos putos (aunque nos paguen por hora), que satisfacemos deseos inmediatos de los educando. Eso provoca frustración del profesor y del estudiante. La educación es un proceso largo.
Así que Roberto se dedicó a escribir versos en su cuaderno.

La felicidad del hombre sobre su caballo blanco.

Tengo, tengo, tengo
Tú no tienes nada
Tengo tres botellas
En una cabaña
Una de cerveza
Dos de licor de caña
Con ella me emborracho
Toda la semana
A veces tengo sexo
Con la vecina de tu hermana
Tengo, tengo, tengo
Tú no tienes nada
.


Hace tiempo que los profesores no estaban tan a disgusto con los directivos del colegio. Se nota la desorientación de la administración. No viven la crisis. Es increíble como un mal resultado en una prueba Simce puede generar un caos tan grande en un establecimiento educacional. Eso a Roberto no le preocupa tanto, es más importante para él, lo que pasa con la profesora Soledad, se ve triste, distante, llora en los rincones, ella fue su novia y él aun el ama, aunque siente que no pueden estar juntos, que se hacen daño. Pero reconoce en sus ojos un sufrimiento y ahora sabe que no es su culpa. Eso lo intriga.

La directora académica invita a los profesores que en su tiempo libre reflexionen en sus fallas y virtudes.

-Colegas en estos momentos de crisis debemos mirarnos hacia adentro- dijo la directora académica.

- cómo se hará eso- escribió Roberto en su cuaderno.

Otros colegas del profesor de historia realizaban comentarios sarcásticos sobre las frases para el bronce de los directivos del colegio, que evidenciaban la falta de liderazgo.

Roberto Carvallo ensimismado por toda la discusión se dedicó a escribir unos versos como catarsis.

Reunión.

Nunca pensó que ser profesor
Sería así.

Se sentó en el escritorio
Y pasó la lista de curso.


Tristeza, melancolía, risas explosivas.
Presente.

Bromas, chisme, angustia, depresión.
Presente.

Bondad, belleza, e ironía
Presente.

Y la puta planificación se me extravió.

(En reunión)
La jefa de UTP me extorsionó.

(En la calle)
La vieja de la esquina me amenazó.

(En recreo)
La niña del jumper corto me acosó.

(En la plaza)
El cajero automático me estafó.

(En mi habitación)
Ni amante no me complació.

(En el bar)
Con mis colegas brindamos por
Nuestra labor.

Casi sin darse cuenta la reunión pedagógica terminó. Por suerte, -dijo Roberto Carvallo- ahora podría ir a casa a revisar unas pruebas antes de salir de vacaciones de invierno.

jueves, julio 02, 2009

La Novia



La calle se abre a cada paso, el maicillo hace que la sensación de calor sea más intensa. Por los poros de su piel se expele un olorcillo etílico que los incita a seguir la fiesta, siguen caminando con más ganas.

- Pronto llegaremos- dice el Carlos.

- ¿A dónde Chucha queda la cancha del Torino?- inquiere el Toby

- Calma muchachos, ya vamos a llegar y los voy a invitar a unas Pilsen- dice el Richard

Carlos se contagió de entusiasmo.

Llegan a la cancha, se apostaron a la orilla de la barda. Richard hace un pisa pies para que su compañero salte la reja. Carlos salta y desde el otro lado les dice que no hay moros en la costa. Ayuda al Toby para que salte la muralla, le cuesta al guatón, aún padece los estragos de la borrachera de anoche, sus manos le tiemblan y no tiene la fuerza para traspasar la mitad de su cuerpo hacia el otro lado de la cerca, La mitad de su humanidad cuelga intentando superar el obstáculo, Richard siente rabia y recoge un palo del suelo y lo ensarta en su trasero.

- Córtala maricón- le grita enojado.

- Sube guatón culiao que nos van a pillar y son dos pilsenes menos si nos cobran las entradas.

A pesar del asco que produjo, Richard empuja de las nalgas al guatón. Cae pesadamente hacia el otro lado. Solo escucha las carcajadas de Carlos, que se burla de la inoperancia del gordo.

Richard sabe que todo el barrio piensa que es bakán, porque a pesar que es bueno para el copete aún me mantiene en óptimo estado físico, salta sin problema hacia la cancha, además es una leyenda futbolística de la población.

La tercera serie adulta del Torino está ganando dos cero al Deportivo Peñaflor, los guatones y los flacos piturrientos corren un lado a otro tras la pelota en busca de hacer un gol. Los tres amigos fueron a comprar las deliciosas Pilsen, estaban angustiados, se las piden a la señora Ximena que los atiende amablemente aunque no entiende claramente la petición de guatón Toby.

- Dos Pirsen Escupos- dice el Carlos.

-Que dijo mijo- dice la señora Ximena.

- Disculpe señora… quiero dos Cervezas Escudos.

-Cuide a su amigo Richard... que ya está medio pasa´o y el Torino no está pa` atados.

- No hay drama señora Ximena.


Los tres caminan victoriosos y alegres con las Pilsen en las manos…cuando el Richard se queda pegao con una mesa que tenía una cabeza de chanco cocida, que poseía un velo que la cubría de las moscas. La cabeza está intacta, parece tener vida, su lengua saliente recostada hacia un lado (quizás quejándose del calor) y posaba sobre los molares, sus ojos cerrados, su nariz pálida y redonda. La chancha parecía una novia de películas bizarras y clase B.

-Don Lucho que onda con esa cabeza de chancho- pregunta Richard.

- Es el premio para una rifa a beneficio del Club, para las serie cadetes para comprar una pelota.

-Dónde se compran los números.

-Aquí, ¿cuanto quieres?

-Dame cinco- Richard paga con sus último 500 pesos ahora tendría que irse a pie a su casa.

Los tres amigos beben Pilsen durante el segundo tiempo del partido de la tercera serie. Entre ellos ya no se entienden, siguen bebiendo porque no tienen nada más que hacer. Toby y Carlos, se ponen a dormir sobre el pasto.

El Richard sale a buscar conversación con una cerveza en la mano que la utiliza como anzuelo para compartir con los desconocidos invitándolos a un trago y así pasa la tarde de una conversación errática a otra. La cancha está de fiesta, el Torino ganó y está a dos fechas de ser campeón. Llegó el momento de lanzar el premio de la gran rifa. El Richard se tambalea y se apoya sobre un árbol a observar los resultados.

- El premiado es… Richard González- el ganador deja la cerveza en el suelo y a tientas va en busca de su premio.

Contento y sorprendido recoge a sus amigos que están sentados fumando marihuana con un vecino del barrio.

Al acercarse el Toby y el Carlos comienzan a reír.

- Mira Carlos… ja ja ja ja al Richard le fue bien… consiguió novia… ahora tení que puro perrear a los Daddy Yankee- dice riendo mientras soltaba el pito entre risas.

- Está más o menos… yo te he visto minas más feas y más piolas - dice el guatón Toby.

- Lo único… es media cortita de piernas y de manos la mina… se va en pura cabeza.

- Igual al mamón salva- dice el Toby- en una de esa pone los ojos blanquitos.

- Y que tanto guatón… vos te vai en pura guata si hasta la tula se te achicó- se trata de defender el Richard- vos que no te veí la pichula cuando meai. Meai de oído hueón.

- ¿Oye y que haremos con la cabeza de chancho? – pregunta Carlos para tratar de cambiar el tema.

- Comerla… ¿todavía andai con la corta pluma?- dice el Richard.

- Si toma.

Dejan la bandeja de cartón con la cabeza de la chancha sobre una banca para sentarse y el Carlos con su pulso débil, había sido el escogido de pegarle el primer corte y probar el plato. Lentamente entierra el cuchillo sobre la mejilla del animal y de los ojos cerrados de la chancha comienza a caer una lagrima por su mejilla izquierda.

- No me como esta cabeza si esta llorando- dijo el Carlos con espanto y poniendo cara de asco, capaz que no esté penando.
-
- A vos te pena la falta de choro (polvo, cacha, culión, ósea sexo) negro Carlos

- Pero una vez te comiste a la Juana Calquín que parecía campeona de levantamiento de pesa, incluso si te curabas te pescaba de un brazo y te llevaba a la casa y después te violaba- Dijo burlescamente el Toby.

- No hueí... esa mina era peligrosa, te imaginai una llave de cachete en la Tula, te morí hueón, perdí tus futuros hijos- contesta convencido el Carlos.

- Pero que vamos hacer con la cabeza de la chancha- insiste el Toby

- No queda otra que comerla- dice el Richard

- Como cuando te aprovechai de las gorditas y la dejai llorando… rompe corazones.- dice el Carlos.

- No le rompo el corazón- dice tiernamente y socarronamente el Richard- sino los calzones, además las cochinas también tienen derecho a ser feliz.

- Sale cachero de la pampas… si andai más botado, ni el aire frío te pesca … por qué no tratamos de empeñar la cabeza en la botillería del viejo Lucho… capaz que nos den dos cajas de tinto y nos tomamos el del estribo- dijo con actitud de líder el Carlos

El Toby y el Richard asintieron.

Caminan lánguidamente con ritmo de trasnochada cumbia villera por el medio de la calle de tierra hacia la villa “Nueva Trapiche”.

Los tres jóvenes borrachos y su novia cabeza de chancho, Buscan sellar con broche de oro la gran farra del fin de semana.

sábado, junio 27, 2009

Fin de Semana



Sin trabajo, sólo en la casa arrendada
Sin estufa, cable, fría tarde y aburrido
Caminé con fiebre hacia el centro
Vi facebook y tú nueva relación.
Sentí rabia y vomité soledad.
Compré pacetamol y hamburguesas
Dolor de cabeza y las piernas lacias.
Rompí un cuaderno con el lápiz bic
Leí poesías tristes y después me masturbé
Te la dediqué por los tiempos idos
Golpeé la pared con mi puño.
Te odie por maricona y cobarde
Amante fría e insegura
Quise hacer algo autodestructivo en tú nombre
Pero me dolía mucho el cuerpo
Quizás tengo la influencia humana
O una enfermedad venérea, o el pene jubilado
Siempre fui caliente pero hoy odio la fiebre
Me duelen los músculos que no veo hace tiempo
Desprecio el espíritu, la sustancia y el deseo
Contra todo pronóstico te extraño, aunque te dejé.
Eras mejor que nada y ahora te necesito
Simplemente eras los mejor del fin de semana.
Llamo y pido disculpas por captar tú atención
con fiestas, borracheras y antidepresivos.
Sé que no soy fiable y me excuso.
Corté mi pulgar y como un lápiz
Escribo con sangre en la pared del living color crema
¡Vuelve vuelve! ¡amor amor te necesito!
Después del hospital colapsado de enfermos,
Con antivirales en mis bolsillos
Y puntos de suturas en mi dedo
Me doy cuenta que navego a la deriva
Que tu no estás Y NO ESTARáS
Y Los zancudos y las hormigas, hoy se comen mis deseos.

domingo, junio 14, 2009

Cicatrices


Llueve en Santiago, salgo al balcón de mi pieza y las nubes están estáticas y grises, ellas parecen acentuar aún más mi soledad, aunque eso en realidad no me asusta. Lo que me asusta es volverme en un alcohólico loco y sin remedio, siguiendo el patrón sempiterno de mi familia, y tatuarme en la cara ese rechazo eterno que de vez en cuando veo en los ojos de las personas.

Tomo un libro de cine “las mil un películas que hay que ver antes de morir” y busco alguna mujer que me motive, no al punto de autosatisfacerme sexualmente, pero que me de esperanza de encontrar una señorita con actitud, inteligencia y los suficientemente rara como para comprenderme (encuentro unas italiana voluptuosas en las películas de Fellini que están de puta madre, aunque no son mi estilo, quizás me intimidan, tal vez por eso me gustan más las flacas histéricas), pero sé que encerrado en mi casa ella nunca va a llegar, y los Chat de citas de Internet me aterran más que los bares llenos de freak y las calles apestadas de chulos, flaytes y perras hambrientas.

Prendo el dvd y coloco a todo volumen una canción de Pantera, “walk” y desde la cornisa de mi balcón muevo mi cuerpo y lanzo puñetazos al aire como una animal del ring, salto lo más hardcore que puedo, la gente me mira con desprecio, se deben preguntar miles de cosas cómo por ejemplo cuando cresta voy a dejar el barrio.

Cansado y con falta de aire, sollozo y a pesar del ahogo me doy cuenta que te perdí, y las únicas estrellas que conocí fueron las cicatrices de tu espalda y cara, desde ese momento ya no miro al cielo con esperanza y devoción, porque no volveré a ver estrellas que me conmuevan con su belleza. Dios me dejó y tu también. Desconsolado bajo a la cocina, no tengo pan, pero por suerte aún queda una cerveza de la noche anterior, ahí me doy cuenta que mi suerte no es tan mala.

domingo, marzo 22, 2009

Sandía



Cáscaras de sandía
luz de mediodía
tus labios rojos
besos jugosos
alegría y pasión
goloso corazón.

miércoles, marzo 11, 2009

Apocalipsis Facebook


Todo cambió cuando nació Mariana. La depresión post parto y su carácter hizo que su frágil relación con Mauricio se terminara de quebrar. Por esa razón ella tenía muchas ganas de salir de juerga, necesitaba distraerse, llevaba casi un año que no asistía a una fiesta. Elisa sentía que la rutina doméstica la estaba matando, que la envejecía secando su pasión, echaba de menos el sexo y la lujuria de las noches sin responsabilidades. Amaba a Mariana por sobre todas las cosas, pero sentía que algo faltaba en su vida, que había una parte de su ser que estaba vacía.


Lo pensó por varios días y decidió dejar a su hija con su madre, llamó por teléfono a Sara su amiga más cercana para salir de parranda, justo esa noche de sábado tocaba la Sonora de Tommy Rey en un Pub de Peñaflor, era la ocasión perfecta para bailar toda la noche. Elisa no esperaba remecer sus entrañas con el ritmo cadencioso de un joven amante y menos encontrar el amor, se conformaba con un par de tragos, sentir la música y bailar. Sólo quería sentirse alegre y joven otra vez.

Sara compró dos rones. Media más tarde Elisa compró dos rones más. Bailaron cumbias alegremente y Sara fue por otra corrida de tragos. Eso fue lo último que recordó Elisa.

Los rayos del sol golpeaban la ventana del living, en el interior de la habitación la temperatura superaba los treinta grados Celsius. Elisa despertó acostada en el sillón, sedienta y sudorosa, sin saber que había pasado, en el celular tenía 20 llamada pérdidas, dos de su amiga Sara y el resto de su madre. Como si fuera una misión titánica y épica logró subir las escaleras y con su estropeada voz llamó a su progenitora para preguntar cómo se encontraba Mariana. Su madre la regañó y le dijo que madurara, que ya estaba bueno de estupideces.


Elisa se sentía muy mal, pensó en desaparecer de la ciudad, incluso por su mente cruzó con agrado la idea de suicidarse, pero inmediatamente desecho la opción, su hija la aferraba a la tierra. Pensó en dejar los antidepresivos, ella sabia que esas pastillas con alcohol eran letales, mal viaje seguro en una noche cumbianchera, una bala en la ruleta rusa. Elisa sentía que era una basura, y que no tenía fuerzas para ir a buscar a su hija, pasó la tarde acostaba, aferrada a la almohada, gritando en silencio su desesperación, escondiendo su angustia. Se levantó al anochecer, cuando se sintió con fuerzas para enfrentar la vergüenza de enfrentar a su madre.

Fue una de las peores noches de su vida, y eso daba vuelta sin parar en su cabeza, “el que dirán” era lo que más le atormentaba, sentía que todos sus compañeros de trabajo la apuntarían con el dedo, acusándola de mala madre. Quienes eran ellos para juzgarla, nada, pero igualmente la situación la atormentaba.

Cuando llegó al trabajo, caminó con la frente en alto y orgullosa, segura de si, aunque por dentro llevaba una procesión y tenía el estomago agarrotado como si no hubiera comido en días. Distante de todos se sentó en su cubículo, prendió el computador, abrió su mail y después su facebook, en él encontró las fotos de la parranda del sábado, su amiga bastarda las había subido a la red. Elisa aparecía completamente borracha, su ojos no tenían fuerza, estaban completamente extraviados, su sensual blusa color crema se encontraba manchada con ron cola, y sus senos se asomaban expectante, en esos momentos apagó el computador, salió corriendo al baño con sus ojos húmedos y sintió que el mundo se caía a pedazos, que su vida socio-profesional estaba a punto de desaparecer, después de un rato tiró la cadena y salió del baño dispuesta a golpear a cualquiera que se cruzara por su camino.

viernes, marzo 06, 2009

Colegio Pobre




El estomago graso
las miradas punzantes
el complaciente hastío
los sueños aplastados
los amigos en las esquinas
las calles vacías.
En la otra acera
la rebeldía intelectual
la fortaleza moral
y la princesa rabia
del etiquetado sabio
que sabe, que ellos no saben
y no quieren saber.
Florece la angustia
al final de su corbata
respira el sudor del recreo
observa su pobreza
marcada en sus mentes.
Inquieto juega con las mangas
de su gastado vestón
que dibuja la violencia
que habita en su mente.
Y no es rabia de perro
no es rabia de ratas
no es rabia de murciélago
no es rabia de vacas
menos rabia de cerdos,
es la rabia de un profesor
que a veces naufraga
en sus ignorados sesos
porque no sabe que falló...

sábado, febrero 28, 2009

Hada

Hada, portal de mis errores, floreces en la noche
fría calma y soledad, vacía como mi cama,
Surges fulminante, me agravias, insultas y golpeas.

Hada, eres el borrador de delirantes versos
que se perdieron en una noche de descuido
y no volverán a ser declamados por tu voz ardiente,
que musicaliza el contorno de tus húmedas pupilas
que descansan detrás de un jarrón de cerveza.

Hada, el mejor de mis poemas se perdió
peor que la juventud en el horror de las miserias bélicas.
La intimidad se desvanece implacable,
exageración de nuestros cuerpos entregados,
de aquella liberadora lujuria que desapareció
quizás queda una porción de culpa y deseo
suficiente para pedir otro whisky al mesero,
y soñar como adolescente que te penetro de nuevo
una y otra vez hasta que me pierdo en el tiempo
sumergiéndome en el dramático misterio
de trasmutar mi alma, rozar el amor
y escribir un verso bello.

viernes, febrero 20, 2009

El regreso de un aspirante a Rock Star


He sido un verdadero traidor, me alejé de muchas cosas que me gustaban, el motivo fue optar por un objetivo que creía que era superior, como el amor. Resultado, una elegante ruptura con platos voladores, insulto, lágrimas y recriminaciones. Además fui tentado por marcianos y la CIA disfrazada de PDI (policía de investigaciones de Chile) para unirme al miserable pero egocéntricamente atractivo mundo del facebook, pero como me salió una panza quemé todas mis fotos. Pero después de esa travesía he decidido volver.

Motivo… En el lugar donde trabajo no cuento con la simpatía de la mayoría, causado por mi comportamiento artístico (entiéndase sexo, drogas y rock and roll) y desconcertante. Por mi comentarios crípticos y una que otro punzante sarcasmo que ha sacado lágrimas en la mañosas niñitas de mamá. El cuestionamiento se transformó en parte de mi rutina y la llevaré con orgullo por este año.

Segundo realicé un viaje a la Patagonia argentina y chilena, que generaron ideas delirantes y que espero plasmar prontamente en una crónica de viajes a lo gonzo.

Tercero porque la soltería me sienta bien y no estaría mal conocer a unas chicas de treinta.

Cuarto tengo ganas de volver a molestar y a intentar revolver ciertos gallineros.

Quinto y último extrañaba este formato de comunicación. Espero reencontrar a viejos compañeros de rutas virtuales.

Así que la próxima semana comenzamos con el chamullo cronista del viejo y gastado Rob Carvallo.


Se despide un hastiado de predicar.

viernes, agosto 01, 2008

Trasnoche- "El Hombre que amaba a las mujeres"


TRASNOCHE.

Su pieza estaba completamente desordenada, libros en el velador, arriba del televisor, a los costados de los parlantes del equipo de música y los infaltables suplementos del Mercurio del domingo desparramados en el suelo, junto a los calcetines sucios.

Alejandro descansaba sobre la cama sin hacer, observaba las noticias del canal público sin ponerle demasiada atención. A pesar que su situación se estaba volviendo insostenible, el no se consideraba un patán, sabía con certeza que esto era parte de la vida y que en estos momentos él no era un producto apetecido por el mercado laboral. Estaba preso y como buen reo debía cumplir su sentencia, para tales efectos, había desarrollado una rutina que cumplía fielmente durante toda la semana, en ella se contemplaban las siguientes actividades: salir a trotar después de cagarse de risa con los Simpsons, visitar el supermercado todas las veces posibles, leer especialmente textos de historia, pensar en su articulo sobre el movimiento obrero anarquista en Chile, ver películas, y sagradamente masturbarse al menos una vez por día.

A pesar que eran las nueve de la noche del domingo, él estaba resignado a la rutina que el día lunes le deparaba. Para cumplir los desafíos de la exigente jornada debía acostarse relativamente temprano. Una vez que sonara el reloj despertador, saltaría de la cama directo a la ducha, se asearía minuciosamente y se ensamblaría en su mejor traje, terminada esa ceremonia se sentiría seguros para salir a recorrer las calles en busca de empleo. Terminado el periplo de captación laboral, a eso del medio día y con los pies hechos polvos regresaría a casa para almorzar con su madre, leer el suplemento deportivo, ver alguna teleserie brasileña, mexicana, colombiana o venezolana, bueno, en realidad eso no le importaba demasiado porque las veía todas un poco, esos dramones solo eran la excusa para dejar transcurrir los minutos hasta que el reloj marcara las cuatro y media, pues a esa hora salía el pan caliente del supermercado. Cuando cogía el dinero de la cocina en dirección al “San Francisco”su rostro cambiaba, eran los momentos que más disfrutaba del día, y jornadas tras otra se preparaba para esa compra, en realidad le encantaba recorrer los pasillos pulcros y abarrotados de productos en busca de imágenes de guapas compradoras ocasionales, mujeres comunes y corrientes, de belleza cotidiana y alcanzable arrastrando sus vidas en un carro metálico. Él atesoraba esos paseos, pero el clímax lo alcanzaba cuando le correspondía cancelar su compra en la caja, Alejandro sacaba el billete de su bolsillo de manera descuidada como si en sus pantalones tuviera muchos de aquellos, al momento de entregarle el dinero le acariciaba suavemente su mano, esta triquiñuela no la realizaba con todas las cajeras sólo con sus favoritas.

Él tenía planificada la ruta para visitar los posibles puestos de trabajo reduciendo al mínimo la perdida de tiempo y optimizando al máximo los recursos para pasajes. Fue a buscar unas tostadas con té y se sentó a la orilla de la cama, mientras veía el FutGol, en esos momentos suena el teléfono, él sintió un suave temor, tomó el auricular y contestó:

- ¿Aló quién es?

- Hola hueón soy el Santiago.

- ¿Que huea pasó?, Me mandé alguna cagada ayer cuando fuimos a la casa de tu novia - preguntó Alejandro- asustado por alguna culpa que desconocía.

- no hueón, vos las cagadas te las mandáis siempre, pero ayer no fue así.

- ¿y que hueá pasó?

- Es que ahora van a dar una película increíble en el 13, “el hombre que amaba a las Mujeres”, esa que te había contado hace un tiempo cuando estábamos tomando en la Casa Rodante con El Negro.

Él tenía comentarios superiores de esa película, sabía que si la dejaba pasar tal vez nunca más la vería. Además no sería la primera vez que asistiría trasnochado a buscar pega.

Cuando comenzaron los créditos, Alejandro se percató que la película estaba dirigida por Francois Truffaut. Solamente había leído comentarios de ese cineasta y de los maravillosos filmes que había rodado en su carrera, como “Los cuatrocientos golpes”. Eran pasadas las dos de la madrugada, el televisor prendido y ahí estaba él observando como un hombre amaba a las mujeres y las dejaba compulsivamente hasta el momento de su muerte. Pero el hombre a pesar de sus tintes machistas no fue tan malo, en el fondo ese cara dura veía la vida como un gran poema, y todas las mujeres querían ser un verso de algo bello, eso queda demostrado por el sequito de amantes agradecidas, dolidas, afligidas, apesadumbradas, y entristecidas que asistieron al cementerio a depositar su cuerpo en la tierra viva.

A pesar que él protagonista de la película estaba obsesionado con las mujeres y justificaba sus momentáneas posesiones carnales con argumentos inverosímiles pero llenos de candor y encanto, pues dentro de sus excusas el sólo complacía esa necesidad femenina del goce y el dolor. Alejandro pensaba distinto, él creía que las mujeres eran como un océano, incomprensible, a veces benévolas y otras furiosas como una tempestad y dentro de ese orden los hombres éramos embarcaciones que flotábamos en ese gran devenir de sentimientos.

En esos momentos Alejandro quiso ser como ese excéntrico casanova de cara tosca y llena de cicatrices. Soñó en la posibilidad de amar a todas sus cajeras y no conformarse con tocarle delicadamente la mano cuando estas le entregaban el vuelto. Y pensó que en la mujer estaba su salvación, que sólo ellas lo podían redimir. Pero la ilusión le duró poco, pues inevitablemente la historia de su última ruptura lo golpeaba con el cemento de la realidad. Él estaba dispuesto a tener encuentros ocasionales, pero una relación en estas condiciones no, sin dinero otra vez no.

El filme había cumplido tal como se lo había comentado su amigo. Alejandro había logrado escapar de su rutina, pensó en su pasado, se cuestionó su futuro, en él nacieron nuevas dudas que lo revitalizaron, se sintió con energías, pensó en fumarse un cigarrillo, pero eso lo desvelaría, así que se recluyó en el baño y reflexionó en como transformarse en “un hombre que amaba a las mujeres”.

jueves, junio 26, 2008

Genio

Fotografia: http://www.ojodigital.com/foro/showthread.php?t=92455

La siempre sonriente profesora Susana desgastaba su voz tratando de explicar la fonética de las letras "T" y "P".

-Ya Niño repitan conmigo… “Tito ama a Pepa”- decía la atractiva y juvenil profesora mientras señalaba la oración con la punta de su dedo índice.

- “Tito ama a Pepa”- repetían a coro los niños de Primero básico A.

La profesora seguía gritando cuando sintió un asqueroso y nauseabundo olor a pedo en la sala de clases.

- Niños la sala esta hedionda a Pedo, si tienen ganas de hacer “popo” deben avisarme- dijo la profesora.

- Tía Susana no son peos son ringtones – dijo Jaime Palma mientras levantaba la mano.

El primero básico A se reía estruendosamente mientras la profesora pensaba que talvez Jaime no sería un delincuente sino un genio.

viernes, mayo 30, 2008

Gracias a Dios


En El Colegio “Fraile Andrés” un joven profesor de historia expone apasionadamente sobre la Edad Media.

La iglesia asumió un rol unificador en la sociedad europea durante el medioevo, pero la realidad de la sociedad medieval era muy heterogénea y diversa, por ejemplo el paganismo tenía una fuerza que permanecía arraigada en los sectores rurales, pero que se presentaba de manera marginal frente al poder de la iglesia.

Un sector considerable del tercero “a” humanista escuchaba con atención y el resto trataba de soportar su hastío.

Es por esta razón jóvenes que muchos consideran que la Edad Media fue una época oscura, situación que es graciosa pues el bajo clero fue un factor fundamental para rescatar la herencia de la cultura clásica, que después dio origen al renacimiento y al humanismo.

- ¿Jóvenes hay alguna pregunta? ¿Algo que no haya quedado claro?- preguntó el profesor esperando que algún estudiante saliera de la apatía, del miedo y el aburrimiento.

Esteban Riquelme salió de su autismo forzado y levantó su cara ovalada y grasienta como un profiláctico inflado dejando al descubierto su pelo ondulado apelmazado producto de una media hora de alisador mañanero, levantó su mano con desgano y cuando se aprestaba a preguntar, el profesor lo interrumpió.

-Esteban no hay permiso para ir al baño.

El alumno bajó su mano, y pasó sus dedos por su pelo de virutilla aplastada, mientras todos sus compañeros se reían.

- Jóvenes quiero preguntas de verdad.


- Profesor usted habló bastante de la iglesia y su papel durante esa época… pero en ese periodo la iglesia era bien turbia- Dijo entusiasmada Juanita Cordova.


- Era una institución de poder y cometió errores, pero eso no le quita importancia y valor a las actividades sociales que hoy realiza.


- ¿profesor usted cree en Dios?

Después de dos segundos de silencio el profesor levantó la voz y con una actitud autoritaria y enérgica contestó.

-¿Cómo se le ocurre preguntarme eso?.. Acaso no sabe que gracia a dios me pagan el sueldo.

Algunos estudiantes rieron a destajo otros solo se quedaron en silencio.